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Tabbouleh de maracuyá o parchita

2017. Tabbouleh de maracuya (o parchita)

Siempre he pensado que uno de los artes más lindos de la vida es enseñar. No todo el mundo posee esas herramientas, ni el amor a transmitir conocimientos, por eso en que desde la escuela hasta la universidad uno identifica que profesores y maestros le gustan más que otros. Yo siempre odié a esos personajes que necesitaban gritar y regañar para que la gente entendiera. Es una realidad que organizar grupos y lograr que sigan lo que enseñas no es fácil, pero si de verdad el oficio lo disfrutas encontrarás vías para hacerlo.

Yo siempre recuerdo con mucho cariño aquellas personas que me enseñaron algo con buena actitud y carácter, pero que al mismo tiempo supieron como exigir que uno diera resultados. De esos profesores me llevo el mejor recuerdo.

Mis primeros experimentos como instructor fueron hace muchos años, cuando todavía yo estaba en la adolescencia. A mi hermano, amigos y a mí nos encantaba nadar y siempre íbamos a clases de natación en un club en San Juan. Hubo un día en el que el profesor no pudo asistir y los papás de los niños más pequeños se desanimaron porque ellos no iban a practicar nadar en la parte profunda de la piscina. Sin embargo, nosotros, los más grandes, nos metimos ahí y con salvavidas cerca y demás opciones motivamos a los papas a que nos dejaran que los niños saltaran y los ayudáramos a flotar y nadar esos pocos metros.

Mi segunda experiencia vino muchos años en la universidad cuando fui preparador de matemáticas 1 y luego de materias de mi carrera. Creo que no fui el mejor en eso, porque nunca fui aquel preparador que llenó aulas enteras. Sin embargo, tampoco pienso que fui el peor, porque al menos mantuve los mismos grupos de estudiantes.

Pero la aventura más linda en ese arte de enseñar me ha sucedido este año. Con el crecimiento de estas páginas comestibles me fue contactando gente interesada en aprender a cocinar recetas libanesas. Por eso, con base a mis experiencias en cursos de cocinas en otros lugares del mundo, pude crear unos talleres en los que nos divertimos preparando seis recetas del país de mis origenes. Esas siete clases que dicté me hicieron muy feliz y fueron de mis horas preferidas del año. Por eso en agradecimiento a cada uno de los estudiantes, hoy quiero compartirles una versión deliciosa y divertida de uno de los platos que cocinamos: el tabbule o tabbouleh. Su esencia se mantiene, pero al reemplazar el limón por la maracuyá, la cebolla blanca por la morada e integrar el pepino y extraer el tomate, se crea una deliciosa combinación que en casa hemos estado repitiendo varias veces. ¿Se animan a probarlo y contarme cuál les gusta más? Si este o el tradicional! Que lo disfruten!

La receta del tabbouleh de maracuyá (o parchita)

Para 4-6 personas

Ingredientes:

1⁄2 taza de trigo #2 (o #1 si no encuentras)

1⁄3 taza de aceite de oliva

4-5 maracuyá (yo elijo las más grandes y 5)

2 tazas de perejil liso finamente picado

1⁄4 de cebolla morada o roja picada en cuadritos pequeños

1 pepino mediano (yo uso el tipo “europeo” o “japonés”)

1 tsp (cucharadita) de sal

1 tsp (cucharadita) de pimienta molida

Opcional: hojitas de yerbabuena finamente picadas

¿Qué hago?

1 En un bowl pongo el trigo #2 con el aceite de oliva, sal y ½ taza de agua hirviendo. Cubro el recipiente y dejo que el trigo absorba el agua y aceite por 30-35 minutos.

2 Mientras tanto corto el pepino y las cebollas en cuadritos pequeños y el perejil muy pequeño y fino.

3 Una vez el trigo absorbió los ingredientes revuelvo con un tenedor o una paleta de madera para separar los granos. Corto 4 maracuyas por la mitad y agrego la pulpa y mezclo.

4 Agrego la pimienta, perejil, cebolla, yerbabuena y pepino al bowl, y mezclo.

5 Dejo reposar 30minutos a una hora. Agrego la maracuya restante antes de servir. Disfruto!

Para servir puede usar los casquitos de maracuyá y rellenarlos de tabbouleh!!!

Tip #1: es un plato ácido como a mi me gusta! Pero si quieres bajarle la acidez usa 4 maracuyas mediana y un poquito más de aceite de oliva.

Tip #2: acompaña el tabbouleh con Falafel, Hummus y Babaganoush!!! Incluso si no eres vegano con Kibbeh! Al final de la receta te comparto los links de las recetas.

Tip #3: esta receta además de ser súper saludable y deliciosa, es vegana y crudivegana, pero por el trigo contiene gluten. Si no eres celiaco disfrutala tal cual, pero si lo eres, sustituye por quinoa!

Esta receta está inspirada en la de la revista Saveur, solo que he integrado los pepinos y he cambiado algunas cantidades.

Si tienes alguna duda por favor comunicate conmigo por instagram @food.o.grafo o por email: foodografos@gmail.com

Las recetas ricas con las que puedes combinar esta ensalada son:

Falafel: el viaje hacia mi infancia

Babaganoush: la receta de la crema de berenjenas

Hummus: el que se hace en casa!

Hummus de Remolacha (Bummus)

Hummus de Zanahoria (Cummus)