Recetas

Chutney de tamarindo (imli ki chutney)

2007. Chutney de Tamarindo

Una de las cosas ricas de la cocina india, tal vez al igual que la libanesa, es que se compone de pequeños platos que se van integrando unos con otros en una mesa. Es realmente una explosión de sabores la mayoría de las veces. Entre estos, nacen los famosos chutneys (o “chatna” en hindi) que sirven como dice Monisha Braradwaj en su libro “The Indian Cookery Course” a dar personalidad a un plato, y cuando algún miembro de la familia gusta más del picante que otro, le agrega más chutney (o también un encurtido) a su comida. Por eso, ella misma cuenta que solo en los restaurantes es cuando se ve que un chutney es servido con pan de entrada.

El universo de los chutney es súper amplío y al mismo tiempo: sencillo. Yo los he disfrutado desde que los probé por primera vez en este lado del mundo, de la manera occidental donde nos emocionamos preparándolos con muchas cosas, pero cuando repaso las páginas de este hermoso libro y además, recuerdo mis breves contactos en India con los chutney, me doy cuenta que son preparaciones sencillas, con pocos ingredientes y donde se logra acentuar varios tipos de sabores: el dulce, el picante y el ácido.

Por eso en esta ruta asiática que desde hace días llevo trayendo al blog, me emociona publicar la primera receta de chutney. Tal vez la más famosa de todos: el chutney de tamarindo. Porque el tamarindo acompaña a los indios desde su infancia en esos árboles donde juegan de niños, y hasta arranca la fruta y se la comen de sus largas venas. El chutney de tamarindo es además muy usado en la comida callejera (street food) y acompaña varios platos indios.

Esta receta tiene una pequeña variación de cantidades por mi parte, en la que agrego más tamarindo y menos azúcar, pero no se preocupen que igual les comparto las cantidades exactas del libro. Que la disfruten!

La receta del chutney (o chatna) de tamarindo (imli ki chutney)

Ingredientes:

7 tbsp (cucharadas) de pulpa de tamarindo

1 tsp (cucharadita) de semillas de comino (puedes usar comino en polvo, pero el aroma y sabor de usar las semillas es importante)

3 a 4 tbsp (cucharadas) de papelón (panela) rallado o de azúcar morena

Un puñito de polvo de picante (indio preferiblemente). Puedes usar un ¼ de cucharadita, si te gusta el picante una ½ cucharadita.

Una pizca de sal

NOTA: en el libro la relación es 4 cucharadas de pulpa de tamarindo con 4 cucharadas de azúcar, pero a mí me resultó muy poco en cantidad y muy dulce. Además, me encanta el sabor ácido del tamarindo!

¿Qué hago?

1 Pongo en una pequeña sartén a tostar las semillas de comino por apenas pocos segundos. Transfiero a un mortero y trituro hasta que se vuelve polvo. Disfruto de todo el aroma que desprende este sencillo proceso.

Si vas a usar comino en polvo te saltas este paso!

2 En una sartén a fuego medio pongo la pulpa de tamarindo y el azúcar y caliento revolviendo un poco para que se mezclen bien los ingredientes. Una vez empieza a hervir bajo el fuego a bajo y dejo cocinar entre 4 y 5 minutos. Si se me está secando mucho el tamarindo, agrego unas dos o tres cucharadas de agua y mezclo.

3 Agrego el comino y el polvo picante a la mezcla y dejo calentar a fuego bajo dos minutos más. Pruebo y si necesita sal le agrego una pizca para corregir.

4 Sirvo con pan o de acompañante de otras comidas. Puedo mezclar con arroz.

Tip #1: el sabor del chutney es fuerte. Permítete que te pique un poco. Es necesario agregar algún polvo picante.

Tip #2: si no tienes polvo picante, toma un ají seco y tritúralo en el mortero o unas gotas de una rica salsa picante roja que tengas en casa.

Esta receta es recomendada para incluir dentro de una dieta vegana.

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