Ceviche de Mango

_ceviche-de-mango2356

2005. El ceviche de mango y las amistades que perduran en el tiempo

La primera persona que me habló del ceviche de mango fue mi amigo Mauricio Herrera. Eso fue hace ya muchos años, por ahí en el 2006 cuando ambos vivíamos en Caracas y todavía pensábamos que nos quedaríamos en Venezuela. Aunque ninguno de los dos fue expulsado de allá, elegimos simplemente emigrar porque no soportábamos la cotidianidad política, social y económica del país en ese momento: nada más y nada menos. Lo cierto era que yo también en temas del corazón, me sentía solo. Ahora cuando miro hacia atrás pienso que definitivamente ninguno de los dos vivió lo más duro de la historia contemporánea de mi querido y adolorido país. Él dejó Caracas en el 2008 y yo en el 2010. Mauricio vive en Sídney y yo aquí en Bogotá, y aunque no nos hemos vuelto a ver en 8 años, es de los mejores amigos que tengo de los recuerdos de mi vida de muchos años en Caracas.

Mauricio, entre tantas virtudes, tenía una muy importante para una amistad en una urbe grande: vivíamos cerca. De hecho éramos vecinos. Demasiado diría yo. Mauricio vivía a menos de dos cuadras de mi casa y tenía un apartamento en el que se respiraban sus viajes a través de sus fotos y de sus objetos. Él fue el primer amigo que me enseñó a conocer el sudeste asiático, de hecho todavía conservo en la habitación de huéspedes una foto que me regaló que es un retrato de una habitante de Myanmar. La Nikon de Mauri fue la primera cámara profesional en la que tomé una foto. Además, tenía otra gran virtud que despertaba algo de celos entre otros amigos: hacía unos regalos fantásticos. No hubo regalo de navidad o cumpleaños que me diera, que no me gustara. Hay gente que conoce el arte de regalar y sin duda alguna, Mauricio es uno de ellos. Y hablo no de cosas grandes y caras, sino de especiales detalles. Y como ya dije al principio del capítulo, él fue quién me habló del ceviche de mango. Él lo conoció en un concurso de niños talentosos en el que fue parte del jurado y que le pareció un evento divertido. A mí me pareció súper creativo, ya que hasta ese momento mi cerebro solo procesaba que los ceviches eran de pescado o camarones.

_ceviche-de-mango2334

Desde ese entonces, empecé a intentar en casa el ceviche de mango y ese se fue volviendo un plato insignia en mi mesa, en la casa de la Alegría como la bautizaron mis amigos más cercanos de Caracas. Todavía después de 10 años lo sigo haciendo y muchas veces me acuerdo de lo afeliz que lucía Mauricio cuando nos contaba del concurso de pequeños talentosos en Caracas. Con Mauricio seguimos en contacto y pese a los años sin vernos el cariño y la amistad existen, pero a través de la distancia y con 15 horas de diferencia no es la más recurrente, en gran parte gracias a mi ritmo acelerado de vida. Sin embargo, aguardo la esperanza de que no pasen otros 8 años más, para que nos volvamos a reencontrar, sea en Sídney, Bogotá o en otro rincón del planeta, y recordar con alegría y nostalgia los buenos años de amistad en nuestra amada Caracas. Que disfruten esta receta que llevo años haciendo en casa y que celebra la amistad que perdura en el tiempo.

_ceviche-de-mango2174

La receta del ceviche de mango

Para 4 a 6 personas

Ingredientes:

2 o 3 mangos grandes pintones (ni muy maduros, ni muy verdes)

1 cebolla morada o roja mediana o media grande

1 manojo de cilantro que al menos tengan 3 tbsp (cucharadas).

3 tbsp (cucharadas) de pimentón picado en cuadritos pequeños

3 o 4 limones grandes jugosos (usa los verdes preferiblemente, en algunos países les dicen lima)

2 tsp (cucharadita) de sal

2 tsp (cucharadita) de pimienta recién molida

1 tbsp (cucharada) de aceite de oliva

_ceviche-de-mango2169

¿Qué hago?

Pico los mangos en lonjas delgadas y largas. Yo uso un kiwi pro slicer que me ayuda a hacerlo mucho más rápido. Pico la cebolla en julianas muy delgadas, el cilantro muy pequeño y los pimentones en cuadritos mínimos.

_ceviche-de-mango2319

Tomo una taza y agrego el cilantro y procedo a exprimir los limones, hasta formar una limomada de cilantro. Me aseguro que al menos el jugo ocupe la mitad del pocillo.

_ceviche-de-mango2332

Coloco de base en un bowl el mango, luego las cebollas y el pimentón. Agrego la sal y la pimienta, y luego el jugo de cilantro y limón. Tomo en cuenta que la relación de mango con cebolla sea1 a 4 o 1 a 3. Es decir, debe haber al menos 3 veces de mango por una porción de cebolla.

_ceviche-de-mango2337

Uso las manos! Con ellas empiezo a mezclar todos los ingredientes para que se combinen. Luego agrego el aceite de oliva y vuelvo a mezclar. Con las manos presiono un poco para que el mango bote un poco el jugo y se mezcle con el aceite y el limón.

_ceviche-de-mango2374

Dejo reservar unos 30 minutos para que el mango absorba más el sabor y sirvo. A veces me lo como de una vez, pero es una realidad que esperar esos minutos le da más sabor.

_ceviche-de-mango0172

Disfruta ya tu ceviche de mango!

Tip #1: Si estás en Venezuela o en algún lugar que se encuentre ají dulce rojo, cambia el pimentón por cuadritos de ají dulce! Es aún más rico y más tropical.

_ceviche-de-mango2353

Tip #2: Si notas que no te queda muy jugoso agrega un poco más de limón y aceite de oliva.

Tip #3: Esta receta es crudi-vegana y perfecta para una dieta o un transformation challenge del Crossfit.

Si tienes alguna duda con la receta recuerda que me puedes escribir al foodografos@gmail.com o por instagram: @food.o.grafo

_ceviche-de-mango2359

Continue Reading

Espaguetis a la Norma (spaghetti alla Norma)

_spaghetti1889

2002. Los espaguetis a la Norma y mi primer viaje a Italia

Una vez me contaron que Venezuela, debido tal vez a su inmigración italiana, era el segundo país más consumidor per capita de pasta en el mundo. Eso me parecía un poco exagerado, pero si mal no recuerdo la pasta es un plato que se come mucho en mi país. Es como una pasta saborizada con sazón venezolana, y aunque abundan los italianos de generaciones, también abunda mucha gente que sin tener esa sangre mediterránea en las venas desarrolló un gusto enorme por ese plato.

Continue Reading

Ensalada de fresas y carambolos con vinagreta de naranja (y otros aderezos)

_ensalada1942

2015. Ensalada de fresas y carambolos con vinagreta de naranja (y otros aderezos)

Al contrario de lo que le sucede a mucha gente, a mí a veces me dan antojos saludables. Mi amigo Fernando Pires, no soportaba ese lado oscuro de mi vida, porque decía que uno se antoja de torta de chocolate, de dulce de leche, de helados, y no de tallos de apio marinados en limón. En fin, soy insoportable! Pero como pienso que el camino hacia una vida más feliz es aceptarse a sí mismo con sus bemoles, debo confesar que eso me pasa a mí, sobre todo cuando he pasado días en algunos lugares en los que la comida chatarra se intensifica. En esos días sobre todo termino necesitando de mis vegetales y frutas nuevamente.

Continue Reading

Tilapia en Papillote

_papillote0376

2016. Tilapia en Papillote

Si me ponen a elegir entre carne de res, pescado y pollo, siempre elegiré el mar y todo lo que tiene, pese a los derrames petroleros, al mercurio y a toda la basura que a veces le llega. Me quedo con los pescados y los mariscos. Y aunque disfruto de casi todos los vértices de la gastronomía, siempre me apasiona aprender nuevas recetas que integren langostinos, atún, gambas, entre otras.

Continue Reading

El quesillo y los cumpleaños venezolanos

_quesillo0417

1985. El quesillo y los cumpleaños venezolanos

Uno de los recuerdos más divertidos y profundos que tengo de mi infancia en Venezuela y de los siguientes años que viví ahí, es un fenómeno muy curioso que pasa cuando entras a una casa, en cualquier esquina del país, donde se celebre el cumpleaños de alguien, sea niño o adulto. Es algo que solo sucede allá, y en mi vida como extranjero nunca lo había visto en las ciudades que he vivido. Tampoco lo había escuchado en las historias que me cuentan amigos de diversas partes del mundo.

Continue Reading

Crostini de zapallo, ricota y salvia

_crostini2256

2015. Crostini o tostadas de zapallo, ricota y salvia

En mi vida en Caracas, Halloween era algo casi inexistente, un fantasma, un objeto sin alma, lo menos importante. El contacto más cercano que tenía con él era en ocaso a través de una película de terror. Con el tiempo, se fue poniendo ligeramente de moda, pero más para los niños, porque en Venezuela, lo usual es disfrazarse en carnavales.

Fue hasta que me vine a vivir a Bogotá que mi relación con Halloween cambió. Jamás me imaginé que en esta ciudad fuera tan movido este tema. Y tiene su lógica, porque en Colombia solo en la costa se celebran los carnavales.

Continue Reading
1 2 3 7